Sobre mi
A los 24 años de edad cogí por primera vez una cámara (actualmente tengo 35), y, en ese momento, supe que sería una herramienta que me acompañaría para siempre. Después de estudiar Ing. de Sonido, decidí dar un salto en mi formación y continué con mis estudios en Cinematografía en Sae Institute Barcelona, España.
Al finalizar y, después de aprender lo máximo posible en todo lo referente al mundo de la fotografía y cinematografía, regresé a mi lugar de origen donde se dio comienzo los primeros pasos en mi carrera profesional realizando trabajos como fotógrafo multidisciplinar (arquitectura, moda, fotografía social, estudio, etc) y una gran cantidad de videoclips de bandas locales.
La fotografía de boda, tal y como la entendía en ese momento, no terminaba de llenarme. Era una fotografía muy estricta y poco arriesgada, donde el estándar era demasiado convencional y donde saltarse las reglas era prácticamente imposible. A pesar de mis primeros pensamientos sobre este tipo de fotografías… había algo en ellas que me llamaba la atención y estaba convencido de que se podía hacer algo diferente sin llegar a ser un “bicho raro”.
Soy consciente de que mi trabajo no es el más comercial y que si hiciera otro tipo de fotografía más clásica haría muchas mas bodas… pero estoy convencido de que la nueva generación de fotógrafos de bodas que buscan una fotografía distinta para la pareja, les podemos hacer ver a nuestros clientes que pueden tener un recuerdo único con valor artístico de uno de los días más importantes de sus vidas.
En mis reportajes no trato de hacer una foto que me haga ganar un premio. A través de mi fotografía trato de contar la historia de ese día sin alterar nada de lo que está pasando o forzando las situaciones para que ocurran. Simplemente estoy, observo, trato de pasar desapercibido y de no ser un elemento extraño dentro del contexto. Los detalles son parte importante de las historias que cuento a través de mis imágenes y sin ellos mis historias perderían parte de su sentido, principalmente porque dejaría de mostrar lo que a los novios les ha costado decidir durante todo el tiempo que llevan organizando su boda. Las flores, la mantelería, sus pendientes, sus zapatos, el libro de firmas…son elementos que nunca faltarán en mis historias. Me encanta que esos detalles estén siempre acompañados de personas porque, al fin y al cabo, eso es lo que hace única a esa fotografía.
Me considero alegre, extrovertido, sociable y le doy mucha importancia a compartir mi tiempo con los demás… me encanta viajar pero también tirarme en mi sofá a ver una película. Me siento afortunado de poder vivir de lo que más amo.